LAGAR.
Recipiente donde antiguamente se pisaba la uva. Lugar de la bodega en el que se encuentran las prensas.
LÁGRIMA.
Traza de aspecto oleoso que deja en la copa un vino rico en alcohol, azúcares y glicerina.
LARGO.
Dícese del vino que deja en la boca y la nariz una sensación prolongada.
LEVADURA.
Microorganismos (hongos unicelulares) necesarios para la fermentación del mosto y su transformación en vino. Producen las enzimas que se precisan para convertir el azúcar en alcohol. Se encuentran en los hollejos de las uvas.
LÍAS.
Sedimentos que deja el vino tras su fermentación primaria. Le aportan riqueza aromática.
LIGERO.
Vino con poco cuerpo y poco alcohol y que puede resultar agradable. Es un término contrario a expresiones como carnoso o denso.