DÁTILES.
Aroma dulzón, semejante al de este fruto, con presencia de ciertos matices tostados o pasificados.
DECANTACIÓN.
Proceso que consiste en separar los sedimentos (posos) del vino antes de consumirlo. Se realiza mediante el cuidadoso trasiego del líquido de un recipiente a otro.
DEGRADADO.
Se refiere a un vino que está perdiendo su color, aromas frutales o sabor, normalmente por un exceso de edad.
DEGUELLE.
Eliminación de los depósitos formados durante la segunda fermentación en una botella de vino espumoso.
DELGADO.
Se utiliza con frecuencia como sinónimo de austero. Puede indicar que se trata de un vino carente de sabores frutales.
DELICADO.
Adjetivo que se emplea para definir al vino que produce en la boca una sensación armoniosa, un sabor de calidad y, aunque sutil y poco intenso, tremendamente agradable. Es una cualidad deseable en Pinot Noir o Riesling.
DEMI-SEC.
En la terminología del champán, es un término relacionado con el grado de dulzor. Puede dar lugar a malentendidos, ya que, aunque demi-sec significa semiseco, los vinos espumosos demi-sec tienen normalmente un grado de dulzor ligero o medio.
DENOMINACIÓN.
Define la zona en la que se cultivan las viñas de las que se ha elaborado un vino, como Burdeos, Alexander Valley, Ribera del Duero o Somontano. La legislación sobre estas denominaciones varía de un país a otro, pero siempre fija el porcentaje de uvas mínimo de una determinada zona que debe tener un vino para ser considerado de una denominación. En España, se llaman denominaciones de origen.
DENSO.
Sensación de espesor que un vino produce en la boca. Se relaciona con el cuerpo.
DESCUBE.
Operación de vaciar la cuba para separar el vino de los orujos.
DESEQUILIBRADO.
Que no tiene armonía y unos elementos se encuentran en exceso y otros en defecto.
DESPALILLADO.
Separar el escobajo o raspón (racimo) del mosto.
DESVÁN.
Olor a maderas viejas y secas con atisbos de polvo similar al que se aprecia generalmente en los desvanes de las casas antiguas. Resulta atractivo en algunos destilados criados en madera. También aparece en los vinos muy viejos, con más de 10 años en botella y que fueron envejecidos largo tiempo en barricas muy usadas.
DORADO.
Describe el color de un vino y es signo de que está maduro y puede apagarse. Es una mala señal en vinos tintos (o blancos) jóvenes.
DUELA.
Pieza de madera trabajada que forma la estructura de la barrica.
DULCEDUMBRE.
Gusto ligeramente dulce que resalta entre un sabor mayoritariamente seco o tánico.
DULZÓN.
Designa vinos con sabor excesivamente dulce, que carecen del deseado equilibrio entre ácido, alcohol, amargor y azúcar.
DURO.
Ácido, astringente y sin finura. Una cualidad que con frecuencia resulta de un elevado nivel de ácido tartárico. Suele ser un descriptor de vinos tintos jóvenes.